Por: Laura Andrea Garzón
Primero está la intuición la sospecha
el conocimiento del cuerpo que ya antes ha transitado estas transformaciones
luego está la certeza
saber: no
decir: no
entender la fragilidad dadas las circunstancias
el peso de la mente excesivo tantas veces insoportable
el peso del cuerpo incisivo sobre incisivo
entender el paso del tiempo
cuarenta años madre soltera
ya antes otra decisión había dejado otra marca pero esta vez
saber: no
decir: no
después está la burocracia
“Vuelva mañana” “váyase por urgencias” “espere que la llamen”
todo lo que parece estar en contra
todas las maneras de decir “detente”
pero saber: no
insistir: no
ese plural difuso de alguna doctora
“tenemos hasta la semana doce”
como si para ella los tiempos fueran los mismos y no esa presión en el pecho
la angustia de ver correr el reloj y sin saber
correr la carrera
¿contra quién?
Saberse sin embargo amparada
algún resplandor sosteniendo
la certeza: Sentencia C-055 de 2022
la certeza: no estar sola
la certeza: la amistad y su tejido
saben extenderse sobre quien los
necesita
entonces respirar con el
abrazo
de La Mesa por la Vida y la
Salud de las Mujeres.
con un tiquete en mano
para por fin declarar con certeza y pese a todo
no
es
no
Es mi cuerpo es mi decisión
cuarenta años madre soltera
decir: “Yo ya viví un embarazo sola y no me arrepiento”
superar el miedo la culpa
con valor declarar
no
y asumir: tomará tiempo pero vendrá otra vida
quedan tristezas
pero ahora: adelante
decir: “Siempre hay una luz al final del túnel”
y avanzar