Lucy Wartenberg era una profesional absolutamente comprometida con aquello en lo que creía, que era lo mismo que hacía: para ella no había diferencia entre la vida y el trabajo, al menos en términos de lo que soñaba y que, en la mayoría de los casos, logró hacer realidad 

Los estudios, la investigación, los libros, la incidencia política. Pero también el mantel tendido y el aroma que llega de la cocina. Los sabores y el vino. El humo de los cigarrillos y la risa que explota recordando algún disparate. Las sobremesas largas para comentar sobre esa novela y aquella película, sobre la desazón y el gobierno de turno. Y otra vez la risa.

Quería a la gente y a su país, hablaba con el senador y con los taxistas, con la señora que vendía flores, con los funcionarios públicos y con las jóvenes que peleaban en las calles defendiendo la despenalización del aborto y su derecho a ser libres e iguales. Hacía mil cosas y te contagiaba tanto ese entusiasmo que su recuerdo nos empuja a otorgar el Premio Lucy Wartenberg en el nombre de esa antropóloga y demógrafa libertaria, irreverente e imparable, que hizo tanto por Colombia. 

El jurado del Premio Lucy Wartenberg compuesto por Rodrigo Umprimny, Eleonor Faur y Ana Cristina González Vélez en representación de La Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres han resuelto elegir como ganadora de este reconocimiento: a la Corporación Aquelarre, laboratorio de diseño feminista del Cauca por su liderazgo, y contribuciones al cambio cultural en el campo del derecho al aborto a nivel territorial.

LUCY

WARTENBERG

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UNA FUENTE DE INSPIRACIÓN

A cualquier persona que reverencie la vida en sus múltiples manifestaciones le hubiera encantado conocer a Lucy Wartenberg, esa antropóloga que utilizó la demografía como herramienta para apalancar sus apuestas y de la que todo el mundo habla maravillas, no solo su familia y sus amigos, sino también sus colegas y todas las personas que se la cruzaron en el camino.

Para quienes la conocieron, Lucy era un ser excepcional. Las palabras que se utilizan para describirla son sustantivos, todos tremendamente potentes: generosidad, irreverencia, sentido del humor, compromiso, tenacidad, gozo, lucidez, constancia, valentía, alegría, inteligencia… La lista es interminable y con ella podría armarse un tesauro de expresiones positivas. Tanto tocó Lucy a quienes la conocieron que aun hoy se refieren a ella en presente. Desde luego, el resultado de su trabajo, por ejemplo en torno al derecho al aborto, está hoy tan vigente como cuando llevó a cabo, con sus compañeras de la Universidad Externado de Colombia, tal vez el primer estudio académico en torno al tema. La metodología empleada en esa investigación ciertamente fue novedosa: en una época en la que las historias de vida todavía no habían entrado de lleno a la academia, estamos hablando de comienzos de los años 90, Lucy recopiló las historias de mujeres de distintas ascendencias y procedencias y nos hizo conocer su vida cotidiana para que constatáramos que el aborto era y es un tema que nos concierne por igual a todas y todos… Esa manera de acercarse a los personas sobre las que se está investigando, tan propia de la antropología actual pero no tan validada en aquel entonces, le permitió a Lucy Wartenberg relacionarse con los demás también desde el corazón, una característica que siguió siendo muy suya hasta en los últimos momentos de su vida. En este y en muchos sentidos, Lucy fue una visionaria. En una época en la que lo más importante era lo que se hacía y no cómo se hacía, Lucy reveló la importancia del cómo y esa es una buena parte de su legado.

UN SER MULTIFACÉTICO

En distintas épocas, Lucy mostró distintas facetas: la de joven activista del Bloque Socialista, la de estudiante brillante en la Universidad de los Andes, la de casi única mujer latinoamericana en la Universidad de Manchester, la de académica dedicada, la de excelente representante de organizaciones internacionales, la de investigadora feminista y la de caminante apasionada, en el sentido más amplio de esta palabra.

Lucy estudió antropología en la Universidad de los Andes. Venía de Cali, donde nació y donde cursó parte de sus estudios de bachillerato, los cuales terminó en Bogotá. Desde sus tiempos universitarios, exhibió ese espíritu tan particular que hacía que todos quisieran aproximársele. Cuenta una de sus amigas de la época de la carrera, cuya amistad se prolongó hasta el final de sus días, que Lucy resplandecía en medio de las demás estudiantes. En ella había algo magnético. Quiso entonces acercársele pues intuía que tenía mucho que aprender de ella. Cuando cruzaron palabras, casi que lo primero que Lucy le dijo fue que, si quería ser su amiga, tendría que cambiar su manera de vestir pues la faldita escocesa y los tacones no la dejaban bien parada como estudiante de antropología… Así era Lucy. Lo dijo de frente pero de una manera que no hirió a su futura gran amiga… Las anécdotas de este tipo abundan y se vuelven relevantes porque abordó su vida laboral con ese mismo espíritu irreverente pero gentil al mismo tiempo. Al decir de sus colegas, sin importar cuán encumbrado fuera el cargo que estuviera desempeñando, Lucy decía sin tapujos lo que sentía y lo que pensaba pero de una manera tan auténtica que no causaba dolor… Su paso por la Universidad de los Andes le proporcionó una sólida formación en la antropología clásica colombiana y latinoamericana, con intereses en el medio ambiente y la organización social campesina. Esa formación marcó mucho de los temas en los que más adelante profundizó.

Una vez terminada su carrera, hacia finales de la década del 70, Lucy se fue a estudiar a la Universidad de Manchester. Allí hizo un máster en economía y ciencias sociales con énfasis en sociología rural. Su interés por el campo era de vieja data pues en el segundo semestre de su pregrado había participado en una investigación coordinada por el Incora sobre los cultivadores de coco, que se llevó a cabo en Cauca y Nariño. Este trabajo dejó en ella una profunda huella y su interés por mejorar las condiciones de vida de las personas del campo se mantuvo a lo largo de su vida profesional y personal.

En Manchester, además de gozar de la vida universitaria y hacer amistades que durarían para siempre, Lucy pulió su espíritu observador, su capacidad investigativa y su deseo de ayudar a los demás a vivir mejor. Desde esa época, tenía dos grandes temas que la obsesionaban: el de la libertad y el de la igualdad social, en los cuales persistió en todos los trabajos que desempeñó.

En la década de los 90, viajó con su esposo a Estados Unidos y en la Universidad John Hopkins hizo nuevamente una maestría, esta vez en ciencias de la salud, demografía y estudios de población. Esta formación le resultó más que útil para apropiarse del abordaje investigativo que utilizó posteriormente, de manera muy sabia, en su vida laboral: combinar cifras y datos con historias de seres de carne y hueso para potenciar eso que los números por sí solos nunca dicen. En Baltimore profundizó en los estudios de población y aprendió de técnicas de investigación y análisis para abordar problemáticas como el embarazo adolescente, la mortalidad materna, la violencia contra las mujeres, el abuso y el maltrato y la interrupción voluntaria del embarazo.

Todo lo que estudió y comprendió en Estados Unidos la llevó a trabajar, más adelante, no solo en la academia (Universidad Externado de Colombia y Universidad de los Andes) sino también en el sector público (Ministerio de Salud y Alcaldía de Bogotá), en el Sistema de Naciones Unidas (Fondo de Población) y en distintos proyectos de carácter local en los que el tema central fueron los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Fue en este campo donde Lucy hizo grandes contribuciones desde la investigación académica, desde el apoyo a la formulación de políticas públicas en salud sexual y reproductiva y desde un respaldo, más que decidido, a proyectos de carácter local, regional y nacional.

Lucy fue incansable en su trabajo. Era una profesional absolutamente comprometida con aquello en lo que creía, que era lo mismo que hacía: para ella no había diferencia entre la vida y el trabajo, al menos en términos de lo que soñaba y que, en la mayoría de los casos, logró hacer realidad.

A FAVOR DE LAS MUJERES

A lo largo de su vida, Lucy Wartenberg hizo un gran trabajo por la libertad de las mujeres,
que se tradujo en múltiples proyectos.

A comienzos de los 90, con sus compañeras de la Universidad Externado de Colombia, organizó un ciclo de conferencias con Jo Beall, una experta inglesa que vino a hablar de la inclusión de la perspectiva de género en el diseño de planes y proyectos, un tema novedoso para nuestro país en aquel entonces. Terminado el ciclo, Lucy participó en la edición del libro Planeación con perspectiva de género, un texto publicado por la Universidad Externado de Colombia y otras organizaciones, que todavía hoy se sigue citando como importante fuente.

Lucy también escribió y colaboró en libros basados en investigaciones como Mujeres de los Andes, condiciones de vida y salud en el que escribió un capítulo sobre el maltrato intrafamiliar; Divergencias del modelo tradicional: hogares de jefatura femenina en América Latina y El aborto inducido en Colombia: características demográficas y socioculturales, y Nacer, casarse y morir: un estudio de demografía histórica, investigación a la que contribuyó y de la cual se publicó un texto. En los trece años en los que trabajó en UNFPA, apoyó la publicación de decenas de documentos sobre los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

Así mismo, apoyó diversos proyectos para las mujeres jóvenes desde la alcaldía de Bogotá, durante los mandatos de Antanas Mockus y Enrique Peñalosa, cuando trabajó en la Secretaría de Juventud. En el marco de su trabajo como Representante Auxiliar en UNFPA apoyó también a los jóvenes con la formulación de políticas como la que planteó el Consejo Nacional y los Consejos Regionales de Juventud para la prevención del embarazo adolescente y la formulación de las bases para el Plan Decenal de Juventud 2005-2015, en el marco de la Política Nacional de Juventud.

Igualmente, apoyó la formulación de la Política Nacional de Salud Sexual y Reproductiva en la época en la que Juan Luis Londoño fue Ministro de Salud y lideró la participación decidida del Fondo de Población en el Programa de Desarrollo y Paz en el Magdalena Medio, con Francisco De Roux, especialmente en cuanto a los procesos de movilización de apoyos políticos y sociales, y de coordinación y participación entre los organismos del Estado y las comunidades para el trabajo en salud sexual y reproductiva. Nuevamente, la lista podría ser larga, pero lo que aquí se incluye da cuenta de los temas por los que Lucy trabajó con ahínco toda su vida.

Cuando paseaba por la sabana bogotana, algo que le gustaba hacer con frecuencia, era capaz de observar en los cerros circundantes formas de producción que no son tan evidentes o tan claras para todo el mundo, incluso para investigadores dedicados. Tenía una gran agudeza mental, una capacidad enorme de observar y relacionar lo que observaba con fenómenos sociales más amplios y cruciales para el bienestar de la población en general y de las mujeres en particular. Lucy tenía un talento especial para vincular niveles muy micro sociales o de la vida cotidiana, si se quiere del ámbito biográfico, con asuntos más macrosociales y sociodemográficos.

Ciertamente, el trabajo de Lucy Wartenberg, esa antropóloga y demógrafa libertaria e irreverente que hizo tanto por el país, merece ser recordado y también impulsado. Con este propósito, la Mesa por la Vida y la Salud de la Mujeres otorgará el Premio Lucy Wartenberg, para apoyar a personas u organizaciones por su trayectoria o logros en el campo del derecho al aborto, bien sea a través de su trabajo académico o de cambios en torno a políticas públicas, entre otros. Este premio abre la posibilidad de que en su nombre se sigan apoyando proyectos para garantizar los derechos de las mujeres, esa tarea a la que ella le dedicó tanto en su paso por este mundo.

IN MEMORIAM

Hay personas que nunca mueren. Lucy es una de ellas. Está en la mente de muchos y en el corazón de todos. Su existencia, su trabajo y su manera de caminar la vida, trascienden el tiempo que vivió entre nosotros. Dicen quienes la acompañaron en sus últimos días, que ella sentía que lo que había venido a hacer a este mundo, dejarlo mejor de como lo encontró, ya lo había hecho. Como amante decidida de la vida que era, desde luego sintió tristeza por dejarla, pero ese no fue el sentimiento que predominó. Ciertamente, Lucy celebró la existencia y, por eso, pudo abrazar la muerte de la manera valiente en que lo hizo. Aceptó su llamado sin restricciones, y esto habla de libertad, de integridad y de una amorosa conexión con el significado profundo de la vida.

Lucy amó la naturaleza, las flores, las caminatas y fue una digna representante de las “Patigaupas”, el grupo de amigas con el que recorrió muchos caminos no solo geográficos… Amó a su familia y a sus amigas, amó su trabajo, amó a la gente, amó a los campesinos, a los indígenas, a las mujeres, a las adolescentes y las niñas, a su país natal y a los países en los que vivió o que visitó y donde aprendió no solo de ciencias sociales sino de seres humanos. ¿Qué más podría decirse de Lucy Wartenberg? Seguramente podrían escribirse mil páginas o solo una palabra más. Eso para nada cambiaría lo que Lucy fue, un ser que, como dice esta plegaria de los indígenas yaqui, se ha quedado con nosotros para siempre:

No te acerques a mi tumba sollozando.
No estoy allí. No duermo ahí.
Soy como mil vientos soplando.
Soy como un diamante en la nieve, brillando
Soy la luz del sol sobre el grano dorado
Soy la lluvia gentil del otoño esperado

Cuando despiertas en la tranquila mañana,
Soy la bandada de pájaros que trina
Soy también las estrellas que titilan,
Mientras cae la noche en tu ventana

Por eso, no te acerques a mi tumba sollozando
No estoy allí. Yo no morí…

Agradecimientos especiales a las mujeres con las que conversamos sobre Lucy Wartenberg y cuyas palabras nos permitieron sentir ese gran amor y admiración que todas le profesan: Ana Cristina González Vélez, Ana Lucía Muñoz, Mara Viveros, María José Durán, Mercedes Borrero y Mercedes González de la Rocha. También damos un agradecimiento especial a Juan José Echavarría, compañero de vida de Lucy, por abrirnos las puertas de su casa y de su corazón.

Más de 20 años

defendiendo los derechos sexuales
y reproductivos de las Mujeres

La Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres es un colectivo feminista, activista que defiende los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y las personas con derecho al aborto en todas las circunstancias, aportando a la igualdad, a la eliminación de la discriminación y al pleno reconocimiento de la libertad, construyendo democracia en Colombia. Las estrategias que utiliza son: la incidencia jurídica y política, el apoyo legal a casos de Interrupción Voluntaria del Embarazo – IVE, el seguimiento para que la implementación cumpla la normatividad vigente, la transformación de la opinión pública y la generación de conocimiento.

La Mesa por la Vida y la Salud de la Mujeres crea y otorga el Premio Lucy Wartenberg para apoyar a personas u organizaciones por su trayectoria o logros en el campo del derecho al aborto.

BASES DEL

PREMIO

El Premio Lucy Wartenberg se crea con el fin de recordar su vida en torno a los asuntos que la apasionaron profesionalmente y busca resaltar su alegría, su irreverencia y sobre todo sus causas.

Este premio se otorga cada dos años a una persona, organización o grupo por su trayectoria o logros en el campo del derecho al aborto bien sea a través de su trabajo académico, su liderazgo organizativo o de cambios impulsados en la política pública. Quien resulte ganador/a recibirá un monto de 20 millones de pesos. Si bien es un premio único, el jurado podrá decidir si realiza alguna mención especial que no implique asignación de recursos.

La Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres es la organización responsable de otorgar el premio que se crea gracias a una donación anónima.

El premio se lanza en el 2023 mediante un evento académico coorganizado por La Mesa y la Universidad Nacional de Colombia, Escuela de Estudios de Género (profesora Mara Viveros Vigoya). Durante este evento se presentará el perfil sobre la vida de Lucy Wartenberg que se acompañará de un video; previa y posteriormente se realizarán otras actividades que incluyen clubes de lectura, podcast y cursos para discutir las ideas y trabajos de Lucy Wartenberg en torno al aborto.

Propósito

Premiar personas, organizaciones o grupos mediante la entrega de un aporte económico de 20 millones de pesos colombianos, por su trayectoria académica, o por su incidencia en la política pública o la promoción de cambios culturales novedosos, que promuevan el ejercicio de la libertad de las mujeres, particularmente de las mujeres jóvenes en su amplia diversidad, para tomar decisiones sobre la maternidad, con especial foco en la garantía del derecho al aborto.

Proceso

Para hacerse acreedora del premio, la organización o persona deberá postularse o podrá ser postulada por otros, dentro del período establecido para tal fin el cual será anunciado en la página web y en las redes sociales de La Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres

Las fechas exactas se anunciarán con la debida anticipación, lo mismo que los requisitos. El cronograma para el otorgamiento del Premio incluye: apertura del premio, período de socialización y resolución de inquietudes, fecha límite para las postulaciones, selección y premiación.

Criterios

Podrán ser premiadas organizaciones, grupos o personas de la sociedad civil, una cada dos años, que cumplan los siguientes criterios no excluyentes. La persona u organización deberá cumplir con al menos uno de los mismos y no podrá recibir el premio dos veces:

Jurado

El premio será decidido por un jurado integrado por 3 personas que cuentan con trayectoria y reconocimiento en el campo objeto del premio. La Mesa por la Vida actuará como jurado permanente ocupando uno de los tres puestos de jurado a través de una persona elegida internamente y el resto de la composición del jurado (2 personas) cambiará cada cuatro años.

Requisitos para postular

Periodicidad

El premio será de 20 millones de pesos colombianos y será entregado cada dos años por una única vez a quien resulte ganadora. La primera entrega se hará en el 2023 y la fecha será en torno al 28 de septiembre Día de Acción Global por el Acceso al Aborto Legal y Seguro. Esta fecha se conservará para las ediciones posteriores.

Cronograma 2023

29 de mayo

Apertura del premio

28 de junio

Periodo de socialización y resolución de inquietudes

15 de julio

Fecha límite para las postulaciones

31 de agosto

Selecciones

28 de septiembre

Premiación

NOVEDADES

Entérate de todas las novedades en relación al premio Lucy Wartenberg
dentro de los próximos meses.

OCTAVO EPISODIO: EL ABORTO EN PERSONAS CON DISCAPACIDAD PARTE II

14 DE MAYO, 2023

SÉPTIMO EPISODIO: EL ABORTO EN PERSONAS CON DISCAPACIDAD PARTE I

30 DE ABRIL, 2023

SEXTO EPISODIO: EL ABORTO EN LAS REGIONES

30 DE ABRIL, 2023

QUINTO EPISODIO: EL ABORTO EN PERSONAS TRANS Y NO BINARIAS

30 DE ABRIL, 2023

CUARTO EPISODIO: LUCY WARTENBERG Y LA INVESTIGACIÓN SOBRE EL ABORTO EN COLOMBIA

16 DE ABRIL, 2023

TERCER EPISODIO: HISTORIA DE LA LUCHA POR EL ABORTO EN COLOMBIA

02 DE ABRIL, 2023

CIRCULO DE LECTURA: "UN DERECHO (DES)PENALIZADO: EL ABORTO EN COLOMBIA"

31 DE MARZO, 2023

SEGUNDO EPISODIO: HISTORIA DE LA LUCHA POR EL ABORTO EN COLOMBIA

19 DE MARZO, 2023

PRIMER EPISODIO: EL ABORTO COMO UNA LUCHA FEMINISTA

05 DE MARZO, 2023

CÍRCULO DE LECTURA EL ABORTO EN COLOMBIA, UNA LUCHA FEMINISTA, UNA LUCHA DE TODOS

03 DE MARZO, 2023

RECURSOS

DOCUMENTO

Vigilancia superior a la garantía de los derechos desde una perspectiva de género

con énfasis en mujeres y adolescentes. Guía pedagógica y operativa para el seguimiento y la vigilancia.

DOCUMENTO

Guía de prevención VIH/SIDA

Mujeres en contextos de vulnerabilidad. Ministerio de la Protección Social y Fondo de Población de las Naciones Unidas. 2011

DOCUMENTO

Embarazo adolescente en Bogotá

construir nuevos sentidos y posibilidades para el ejercicio de derechos. Experiencias de gestión del conocimiento. Secretaría Distrital de Salud de la Alcaldía Mayor de Bogotá y Fondo de Población de las Naciones Unidas.

DOCUMENTO

El aborto inducido en Colombia

Características demográficas y socioculturales.

DOCUMENTO

Planeación con perspectiva de género

 La incorporación de la “perspectiva de género” en la práctica de la planificación para el desarrollo es una propuesta a la cual se ha llegado por diferentes caminos y a cuya construcción han contribuido diversos actores.