Un espacio para avanzar en la garantía de
los derechos sexuales y reproductivos
En agosto de 2013, se firmó el Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo por 38 Estados de América Latina y el Caribe. Este es uno de los instrumentos más garantistas de derechos humanos, que establece importantes acuerdos respecto a los derechos sexuales y reproductivos de mujeres y niñas en su diversidad.
El Consenso determinó que los servicios de salud sexual y reproductiva son esenciales para el ejercicio de los derechos humanos.
El Consenso determinó que los servicios de salud sexual y reproductiva son esenciales para el ejercicio de los derechos humanos y su acceso contribuye al cumplimiento de metas internacionales sobre desarrollo y eliminación de la pobreza. Además, señaló que problemáticas como la mortalidad materna están fuertemente influenciadas por la dificultad de acceso a estos servicios, así como por la criminalización de la interrupción voluntaria del embarazo y la práctica de abortos inseguros. Por lo tanto, los Estados acordaron:
- Garantizar el acceso universal a servicios de salud sexual y reproductiva de calidad.
- Eliminar causas prevenibles de morbilidad y mortalidad materna mediante servicios que incluyan el acceso a abortos seguros, educación sexual y métodos anticonceptivos.
- Dotar con suficientes recursos financieros, humanos y tecnológicos a los servicios de salud sexual y reproductiva para garantizar su acceso universal y sin discriminación.
Con relación a esto, en la V Conferencia Regional de Población y Desarrollo -CRPD-, desarrollada los días 3 y 4 de julio de 2024 en Cartagena (Colombia), bajo la organización de la CEPAL; diferentes países de América Latina y el Caribe se reunieron para reafirmar su compromiso con el Consenso de Montevideo e informar sobre los avances en la implementación de sus acuerdos.
¿Cómo participa la sociedad civil en este espacio?
Las organizaciones de la sociedad civil tenemos varias maneras de participar, una de ellas es realizando eventos paralelos. De esta manera, La Mesa y Fos Feminista, junto a UNFPA Colombia, llevaron a cabo el evento «Salud y derechos sexuales y reproductivos. Un núcleo esencial para la garantía del derecho a la salud»
Allí, con la participación de diferentes panelistas, discutimos la conexión entre el derecho a la salud y los derechos sexuales y reproductivos, entre los cuales se encuentra la IVE. También identificamos retos y desafíos en el avance de estos derechos dentro de la agenda de la implementación del Consenso de Montevideo.
Este Foro de la Sociedad Civil nos brindó una posibilidad adicional: encontrarnos.

Además, las organizaciones representantes del sector en la región nos reunimos el 2 de julio en el Foro de la Sociedad Civil. En este evento, tuvimos una tarea prioritaria: discutir y aprobar la Declaración de la Sociedad Civil, que recogió nuestras perspectivas y preocupaciones sobre los temas abordados en el Consenso de Montevideo y su implementación. Esta fue leída por una representante de la sociedad civil ante los Estados presentes en la CRPD, posteriormente. Este espacio nos brindó una posibilidad adicional: encontrarnos.
El trabajo por la defensa y garantía de los derechos humanos, entre ellos los sexuales y reproductivos, como el aborto, requiere herramientas jurídicas y políticas que usamos en nuestros contextos locales. Sin embargo, tanto las barreras que se presentan como los contextos sociopolíticos que las envuelven no son aisladas, sino que responden a movimientos políticos regionales y situaciones estructurales de discriminación que se manifiestan en cada lugar y cultura de maneras diferentes, pero que mantienen consecuencias nocivas para el ejercicio de los derechos de las mujeres y niñas del continente.
Para las feministas, el encuentro con otras se hace necesario porque nos permite:
- Informarnos sobre el contexto social y político a nivel local y regional: conocer los actores relevantes en la garantía de los derechos sexuales y reproductivos y aprender sobre barreras y necesidades específicas de algunos países y grupos poblacionales.
- Manifestarnos públicamente sobre nuestras luchas y objetivos políticos: reclamar directamente a los Estados el cumplimiento de sus acuerdos y obligaciones internacionales frente a la protección y garantía de los derechos sexuales y reproductivos.
- Compartir nuestro conocimiento con nuestras pares y crear alianzas regionales: escucharnos y discutir sobre nuestros objetivos conjuntos y las herramientas que usamos nos brinda un conocimiento más completo sobre nuestro trabajo y nos permite unir fuerzas para seguir avanzando en la plena garantía de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y niñas en nuestra región.
La creación e implementación de acuerdos como el Consenso de Montevideo son instancias paradigmáticas en la garantía de los derechos humanos y los derechos sexuales y reproductivos, especialmente respecto a poblaciones en condiciones de vulnerabilidad.
La posibilidad de participar en espacios en los que se discute la mejor manera de continuar la implementación de estas agendas, así como de enfrentar los desafíos contemporáneos asociados (la crisis climática y las amenazas a la democracia en la región), es un asunto esencial para La Mesa, en tanto que nos permite continuar la discusión nacional y regional frente a la eliminación del delito de aborto y la materialización plena del derecho a la autonomía reproductiva para todas las mujeres, niñas, hombres trans y personas no binarias que lo necesiten.
Artículo escrito por:
Sara Méndez Niebles
Asesora de Incidencia de Jurídica La Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres